La croqueta, otra invención de la gastronomía. Tenemos infinidad de recetas con gran variedad de ingredientes. Nos faltaba una más, la de remolacha, que además combinaremos con un queso de Mahón seco y otros ingredientes.
Ingredientes
Para 40 croquetas
aceite de oliva (para freír)
Para el sofrito:
100 gr. de puerro (solo la parte blanca)
5 ml. de aceite de oliva virgen extra
Para la masa de las corquetas:
500 ml. de leche
3 yemas de huevo
60 gr. de Maizena
100 gr. de harina de trigo
100 gr. de puré de remolacha
75 gr. de queso de Mahón seco rallado
sal
pimienta blanca molida
Para el rebozado:
harina de trigo
3 claras de huevo
panko
Elaboración
Para el puré de remolacha, lo hemos obtenido cociendo la remolacha, sin pelar, durante 1 hora.
En una cazuela, pensada con la cantidad de ingredientes que vamos a elaborar, sofreiremos el puerro picado muy fino con el aceite, a fuego lento, dejándolo bien cocido (unos 20 a 30 minutos). Reservar.
Mientras, prepararemos la masa de las croquetas, mezclando todos los ingredientes en un bol grande, triturándolos con la batidora.
Incorporaremos al sofrito de puerro esta elaboración, cociéndola a fuego medio y sin parar de remover, hasta que veamos que empieza a hacer burbujas, típicas de una masa espesa. Debe quedar brillante. La salpimentaremos.
Pondremos esta masa sobre una bandeja para que se enfríe, tapándola con papel film, para evitar que se quede seca.
Formaremos con las manos las croquetas. Las pasaremos por harina, las claras batidas y por el panko.
Las iremos friendo por tandas, con el aceite caliente, hasta que nos queden doradas, dejándolas escurrir sobre papel absorbente.