Preparemos este faláfel que, como variante, emplearemos remolacha cocida. La serviremos sobre una cama de hummus y un pan muy característico, fino y crujiente, de la isla de Cerdeña, el pan carasau, una combinación ideal para aquellos que siguen la filosofía vegana.
Ingredientes
Para 4 personas
300 gr. de garbanzos crudos
1 cucharadita de bicarbonato
1 remolacha cocida
1 cebolla
1 diente de ajo
coriandro fresco
perejil
1 cucharada de comino molido
5 gr. de levadura en polvo
75 gr. de harina de garbanzo
50 gr. de pan rallado
sal
pimienta negra molida
aceite de oliva
Para acompañar:
hummus (ver receta)
pan carasau
Elaboración
Pondremos en remojo los garbanzos en agua con el bicarbonato la noche anterior.
Rallaremos la remolacha y la dejaremos escurrir, toda la noche, en la nevera.
Al día siguiente, escurriremos los garbanzos y los trituraremos con la cebolla troceada, la remolacha, el diente de ajo pelado, el coriandro, el perejil, el comino en polvo, la levadura, la harina de garbanzo, el pan rallado, sal y pimienta negra, hasta obtener una masa bien compacta.
Con las manos formaremos unas albóndigas del tamaño de una nuez, dejándolas reposar en la nevera durante 30 minutos.
Pasaremos las albóndigas por un poco de pan rallado y las freiremos en una sartén con aceite de oliva, hasta que nos queden bien doradas.
Serviremos el faláfel de remolacha sobre una cuna de hummus (ver receta) y el pan carasau.