Partiendo de unos excelentes solomillos de cerdo, prepararemos este sabroso plato, que culminaremos con una salsa de queso gorgonzola y el aroma y sabor de la trufa. Después los acompañaremos con unos flanes de arroz con piñones.
Ingredientes
Para 4 personas
2 solomillos de cerdo.
1 lata de trufa.
25 gr. de mantequilla.
aceite de oliva.
sal.
pimienta negra.
Para la salsa al gorgonzola:
75 gr. de queso gorgonzola.
15 gr. de harina.
250 ml. de caldo de carne.
1 copita de jerez seco.
3 cucharadas de extracto de tomate.
1 puerro.
200 gr. de cebollas.
1 rama de apio.
1 hoja de laurel.
Para la guarnición:
200 gr. de arroz.
25 gr. de piñones.
25 gr. de mantequilla.
1 hoja de laurel.
sal.
Elaboración
Calentaremos la mantequilla y un poco de aceite en una cazuela, donde doraremos los solomillos, previamente salpimentados. Los retiraremos y reservaremos.
En la misma grasa, freiremos la cebolla, el puerro y el apio, cortados menudos.
Cuando estén tiernos (unos 15 minutos), añadiremos la hoja de laurel, el extracto de tomate y la harina. Remover y añadir el jerez, rociándolo, y el caldo de carne.
Taparemos la cazuela y la dejaremos cocer, a fuego suave, durante 20 minutos.
Pasaremos la salsa por el chino.
Colocaremos los solomillos en una cazuela, cubriéndolos con la salsa y dejándolos cocinar durante 15 minutos.
Retiraremos los solomillos y agregaremos el queso gorgonzola, trabajándolo con las varillas, hasta obtener una salsa fina.
Añadiremos la trufa picada.
Herviremos el arroz, en abundante agua hirviendo con sal y 1 hoja de laurel, hasta que esté al dente (unos 10 a 15 minutos). Lo escurriremos y refrescaremos debajo del grifo con agua fría.
Freiremos los piñones en una sartén con mantequilla, dejándolos dorar.
Seguidamente incorporaremos el arroz, mezclándolos bien.
Cortaremos los solomillos en lonchas gruesas y las colocaremos en una fuente alargada, cubriéndolas con la salsa caliente, poniendo a su alrededor unos flanes de arroz.