Esta antigua receta, se solía hacer en el interior de los pueblos no costeros, aprovechando que podían disponer de bacalao en salazón. Un paella diferente, que con la aportación de los ajetes y las espinacas frescas, obtendremos un arroz sabrosísimo.
Ingredientes
150 gr. de bacalao seco.
500 gr. de espinacas frescas.
200 gr. de arroz.
1 l. de agua mineral.
6 ajetes.
1 tomate.
azafrán.
1 cucharadita de pimentón dulce.
100 ml. de aceite de oliva.
sal.
1 paella de 40 cm. de diámetro
Elaboración
Asaremos el bacalao seco, sin remojarlo, directamente en la llama del fuego o en la plancha. Lo enjuagaremos, le retiraremos las espinas y la piel y lo desmenuzaremos.
Calentaremos el aceite de oliva en una paella, donde freiremos, y por este orden, los ajetes, limpios y troceados, las espinacas, limpias y troceadas, y el tomate, pelado y picado.
Cuando se haya evaporado el agua de las espinacas, añadiremos el pimentón, removiéndolo bien.
Inmediatamente verteremos el agua, 1 pizca de azafrán y 1 pellizco de sal, dejándolo cocer 10 minutos, a fuego suave.
Comprobaremos el punto de sal.
Subiremos el fuego y añadiremos el arroz, repartiéndolo por un igual por toda la superficie, dejándolo cocer, destapado, a fuego vivo, durante 10 minutos.
Bajaremos el fuego, dejándolo cocer unos 8 minutos más, comprobando si el arroz está a en su punto, probando algunos granos con una cucharilla.
Lo retiraremos del fuego, dejándolo reposar 5 minutos, tapado.