Para los que os gusta la cocina francesa, vamos a hacer un postre de leche quemada, que además lo decoraremos con unos hilos de caramelo: Pude ser un buen postre, para después de una buena comida o cena.
Ingredientes
4 yemas de huevo.
130 gr. de azúcar.
1 vaina de vainilla.
200 ml. de nata ligera para cocinar.
100 ml. de leche
Elaboración
Precalentaremos el horno a 170ºC.
En un recipiente, batiremos las yemas de huevo con 60 gr. de azúcar.
Abriremos la vaina de vainilla y con la punta de un cuchillo, retiraremos la pulpa y la pondremos en una cacerola, junto con la nata y la leche.
La pondremos al fuego y justo cuando arranque el hervor, la retiraremos del fuego, dejándolo reposar durante 15 minutos para que nos coja el sabor de la vainilla.
Añadiremos lentamente un chorrito de esta mezcla a la preparación del batido de las yemas sin dejar de remover.
Repetiremos esta operación, hasta acabar la crema, pero siempre poco a poco, pues de lo contrario, las yemas se cuajarían con el calor de la crema caliente.
Repartiremos la mezcla obtenida en moldes individuales, tapando cada molde con papel de aluminio, colocándolos en una bandeja de horno, cociéndolos a baño María, durante 40 minutos hasta que las yemas cuajen, de manera que si movemos los moldes, la superficie se mantiene firme. Si no fuese así, los dejaremos cocer un poco más.
Dejaremos que se enfríen un poco y los taparemos con papel film. Los dejaremos en el frigorífico durante 2 horas.
Espolvorearemos con una cucharadita de azúcar por encima de cada molde, gratinándolos en el horno, hasta que el azúcar se funda. También se pueden quemar con un soplete,para que se haga una costra de caramelo.
En un cazo, fundiremos el resto del azúcar con unas gotas de agua y con la ayuda de un tenedor, iremos vertiéndolo sobre una hoja de papel de aluminio, realizando hilos en forma circular, dejándolos que se solidifiquen.
Las serviremos frías decoradas por encima con los hilos de caramelo.