Vamos a preparar unos muslos de pollo, guisándolos con las chirivías y unas cebolletas, aromatizados con el tomillo y el vino blanco. Para chuparnos los dedos.
Ingredientes
Para 4 personas
8 muslos de pollo
500 gr. de chirivías
2 cebolletas
2 ramitas de tomillo fresco
1 cabeza de ajos
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
200 ml. de vino blanco seco
1 l. de caldo de pollo (podemos emplear de tetrabrick)
sal
pimienta negra molida
Elaboración
Pelaremos las chirivías y las cortaremos en rodajas de aproximadamente 1 cm.
Pelaremos y cortaremos en juliana las cebolletas.
Salpimentaremos los muslos de pollo.
Calentaremos 2 cucharadas de aceite en una cacerola y doraremos, por todos los lados, los muslos de pollo. Reservarlos aparte.
Cortaremos la cabeza de ajos por la mitad, horizontalmente, y la doraremos en la misma cacerola.
Añadiremos la cebolleta, la sazonaremos con un poco de sal, la doraremos durante unos 10 a 15 minutos, a fuego suave.
Verteremos el vino blanco seco, dejándolo evaporar el alcohol.
Incorporaremos las chirivías, los muslos de pollo, las ramitas de tomillo fresco y el caldo de pollo. Taparemos la cacerola y la dejaremos cocer unos 20 minutos, a fuego suave. Rectificaremos de sal y pimienta negra.
Repartiremos las chirivías sobre platos planos, poniendo en cada plato 2 muslos de pollo, regándolo todo con la salsa. Servir caliente.