Un delicado y sencillo pastel de calabacín, ideal para muchos vegetarianos. Fácil y económico. Para rematarlo, lo cubriremos con una salsa de pimiento asado. Si queremos ahorrarnos el tiempo de asar el pimiento, po demos comprarlo en conserva.
Ingredientes
Para 4 personas
800 gr. de calabacines.
1 cebolla grande.
3 huevos.
200 ml. de crema de leche.
3 quesitos de porción.
50 gr. de mantequilla.
queso rallado.
sal.
pimienta negra molida.
Para la salsa de pimiento:
1 pimiento rojo asado.
100 ml. de aceite de oliva.
sal
Elaboración
En una cacerola con la mantequilla, añadiremos los calabacines cortados a trocitos, salpimentándolos, dejándolos cocer, a fuego suave, hasta que estén tiernos (unos 15 minutos).
Los dejaremos enfriar un poco y los pondremos en la batidora junto con los huevos, la crema de leche y los quesitos, batiéndolos, hasta obtener una mezcla homogénea.
Verteremos la mezcla en un molde rectangular untado con mantequilla y espolvoreado con queso rallado, dejándolo cocer en el horno precalentado a 180º C., al baño María, durante 45 minutos.
Lo dejaremos reposar durante 5 minutos y lo desmoldaremos sobre una fuente de servir.
Prepararemos la salsa de pimiento, asando el pimiento rojo (podemos emplear de bote). Una vez asado, le retiraremos la piel y las semillas.
Lo pasaremos por la batidora, añadiéndole 100 ml. de aceite y la sal, batiéndolo, hasta que nos quede una consistencia, como la mayonesa.
Verteremos la salsa por encima del pastel de calabacín.
Podemos consumirlo frío o caliente, cortado en lonchas gruesas .