A veces nos sobra algún ingrediente que por si sólo no podemos darle uso. Una buena idea es hacer una quiché y agregarlo a las verduras que ponemos.
Ingredientes
1 masa de hojaldre
1 trozo de lomo confitado
300 gr de hojas de espinacas
1 puerro
1 diente de ajo
200 ml de nata
3 huevos
100 gr de queso azul
1 cebolleta
Elaboración
Precalentaremos el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.
Cortaremos el puerro y la cebolleta en trocitos pequeños. Los pondremos a pochar en una sarten amplia con un poco de aceite durante 10 minutos.
Desmigaremos el lomo confitado y reservaremos.
Pondremos las hojas de espinacas en la sartén junto con el puerro y la cebolleta. Iremos dándole vueltas. Al principio hacen mucho bulto, pero poco a poco van reduciendo. Salpimentaremos.
Añadiremos el lomo desmigado, dándole unas cuantas vueltas para que se integre.
En un bol batiremos los huevos junto con la nata.
Forraremos un molde redondo con la masa de hojaldre, añadiremos las verduras, bien esparcidas.
Verteremos encima la nata y los huevos.
Pondremos trocitos de queso azul para que queden bien repartidos.
Introduciremos en el horno durante 20 minutos. Si todavía no está cuajado o la masa no está dorada, bajaremos la temperatura del horno a 175°C y lo hornearemos 5 minutos más. Siempre dependiendo de cada horno.
Lo sacaremos del horno y esperaremos a que se enfríe un poco para desmoldarlo. También se puede presentar en la mesa con el molde e ir cogiendo porciones.