Un risotto muy sencillo de elaborar, al que, aparte del arroz, con un sofrito de cebolla. La cebolla procuraremos hacerla a fuego lento, hasta que esté tierna y transparente. Después sofreiremos el arroz con la cebolla y el vino blanco. Iremos añadiendo el caldo de pollo en cuartos de litro, a medida que el arroz lo vaya absorbiendo. Terminaremos el risotto añadiendo el queso rallado, una vez apagado el fuego, para que se vaya fundiendo.
Ingredientes
Para 4 personas
300 gr. de arroz.
2 cebollas grandes.
1/4 l. de vino blanco semiseco.
1 1/4 l. de caldo de pollo.
50 gr. de queso parmesano rallado.
50 gr. de mantequilla.
sal.
pimienta negra molida.
Elaboración
Pelaremos las cebollas y las picaremos.
Fundiremos la mantequilla en una cacerola y rehogaremos en ella la cebolla, a fuego lento, hasta que empiece a tomar color (unos 20 a 30 minutos).
Agregaremos el arroz, removiéndolo unos instantes.
Verteremos el vino blanco, dejándolo hervir, hasta que quede absorbido, removiéndolo continuamente, para que no se pegue el arroz.
Verteremos 1/4 l. de caldo caliente de pollo, dejándolo cocer, a fuego moderado, removiéndolo de vez en cuando, hasta que el caldo quede absorbido.
Seguiremos agregando caldo, de cuarto en cuarto, hasta el final, es decir, hasta que se haya absorbido todo el líquido y el arroz esté en su punto, sin dejar de remover de vez en cuando, para que no se peguen los granos de arroz.
Espolvorearemos el arroz con el queso parmesano rallado, salpimentándolo ligeramente.
Servir de inmediato.