A veces los títulos de las recetas nos llevan a engaño. Esta por ejemplo, ya que tan solo empleamos un diente de ajo, cuando la base de esta receta son las almendras crudas. Un plato muy sabroso y refrescante. El truco es emplear agua mineral, para no aportar sabores raros y un buen aceite de oliva. Después lo adornaremos con unas anchoas en aceite y unos granos de uva blanca. S olo queda disfrutar de un refrescante ajo blanco, que se puede tomar en
cualquier mes del año, pero es recomendable para los meses de verano.
Ingredientes
200 gr. de pan blanco
100 gr. de almendras crudas peladas
100 ml. de aceite de oliva virgen extra
50 ml. de vinagre de vino
sal
agua mineral fría
1 diente de ajo mediano
anchoas y uvas blanca
Elaboración
En un vaso de batidora ponemos las almendras, la sal, el ajo, la miga de pan y el vinagre y lo batimos hasta que obtengamos una pasta más o menos homogénea. (Si observamos que nos cuesta batir, podemos añadir un poco de agua mineral, para que se humedezca un poco más el pan, y que esto nos facilite el trabajo.
A continuación seguimos batiendo la pasta anterior y vamos poniendo poco a poco el aceite de oliva, que veremos como se va convirtiendo en una especie de salsa.
Una vez hayamos obtenido esta salsa, le incorporamos el agua fría a gusto de los comensales en función del espesor que queramos darle, y rectificamos de sal.
Como guarnición podemos ponerles uvas, anchoas, y cualquier cosa que se os ocurra le vendrá muy bien. Yo en este caso probé con uvas partidas por la mitad y anchoas, y lo recomiendo.