Muchas personas tienen un concepto erróneo del ajoblanco, pues se creen que es una crema a base de ajos y tan solo llevan dos, como es en nuestra receta, el resto de ingredientes se lo lleva las almendras crudas y el empleo de agua mineral, la leche, el aceite, l vinagre y la miga de pan . Esta vez, además le agregaremos unos mejillones, veréis que mezcla más sabrosa. Un plato muy refrescante para estos días tan calurosos que estamos teniendo.
Ingredientes
1/2 kg. de mejillones.
2 dientes de ajo.
200 gr. de almendras crudas peladas.
100 ml. de aceite de oliva
750 ml. de agua mineral.
25 ml. de vinagre de Jerez.
150 ml. de leche.
75 gr. de miga de pan del día anterior.
sal.
Elaboración
Pondremos en una cacerola los mejillones, tapada, hasta que se hayan abierto.
Los dejaremos enfriar y retiraremos la carne de las conchas, reservándolos.
En el vaso de la batidora eléctrica, trituraremos los dientes de ajo, las almendras crudas, la miga de pan, la leche, la sal, el vinagre y la mitad de los mejillones, triturándolo todo.
Añadiremos el aceite de oliva, poco a poco, como si quisiéramos hacer una mayonesa.
Verteremos también el agua mineral en cantidades pequeñas, de esta manera podemos escoger si queremos que el ajoblanco quede más o menos líquido.
Lo guardaremos en la nevera, hasta el momento de utilizarlo.
Lo serviremos en platos soperos decorados con el resto de los mejillones que hemos reservado y una s gotas de aceite de oliva.