Un grato entrante que haremos con esa carnes gelatinosas, cocidas con unas buenas hiervas para caldo y el remate final de una extraordinaria vinagreta.
Ingredientes
800 gr. de cabeza y manos de cerdo, pesados sin huesos.
1 manojo de hierbas aromáticas para caldo.
3 dientes de ajo.
1 cucharada de harina.
Para la vinagreta:
las partes tiernas de un tallo de apio.
1 puerro.
1 ramito de perejil.
1 cebolla tierna
3 ajos tiernos.
1 zanahoria.
aceite de oliva virgen.
vinagre de vino.
sal.
pimienta negra recién molida
Elaboración
Herviremos las carnes de cerdo, en abundante agua hirviendo, mezclada con 1 cucharada de harina, hierbas aromáticas para caldo y los dientes de ajo, durante 30 a 40 minutos.
Cuando estén tiernas (no demasiado blandas), las retiraremos del caldo y las pasaremos por debajo de un chorro de agua fría, dejándolas enfriar completamente.
Las cortaremos a dados grandes, eliminándoles cualquier impureza y huesos pequeños.
Aparte haremos una vinagreta con el apio, el puerro, la cebolla, el perejil, los ajos tiernos y la zanahoria, todos ellos, triturados muy pequeños, ligándolo con el aceite de oliva, el vinagre de vino, la sal y la pimienta negra molida, trabajándola bien, para que quede ligada completamente.
Colocaremos los trozos de la carne de cerdo sobre una bandeja de servir y rociaremos por encima con la vinagreta anterior.