Es tradición, en tierras del Mediterráneo ibérico, elaborar estas "monas", para celebrar la Pascua, que por tierras catalanas, se consumían el Lunes de Pascua. La palabra mona, de origen árabe, viene de la palabra mouna, que significa "provisión para la boca".
Ingredientes
Para 8 personas
500 gr. de azúcar.
1/4 l. de zúmo de naranja.
1/2 l. de aceite de oliva de 0,4º.
1 vasito de anis seco.
1 puñadito de matalafuga.
100 ml. de agua mienral.
1 limón (su ralladura).
1,5 kg. de harina.
4 sobres de gaseosa (son dobles, para su elaboración).
8 huevos.
1 huevo (para pintar).
azúcar (para espolvorear).
Elaboración
Pondremos el aceite de oliva en un cazo al fuego, hasta que esté caliente, lo apartaremos y dejaremos enfriar.
En un cazo pequeño, pondremos 100 ml. de agua mineral y agregaremos la matafaluga, lo pondremos al fuego, dejándolo hervir 5 minutos y lo apartaremos del fuego.
En un recipiente grande, echaremos dentro la harina y el azúcar, mezclándolos bien.
Haremos un hueco en el centro incorporando en primer lugar, el aceite de oliva, el zumo de naranja, el anís, 1/2 vasito de agua de haber hervido la matafaluga, la raspadura de limón, y encima de todo esto iremos agregando los sobres de gaseosa, entonces lo amasaremos todo muy bien con las manos, hasta lograr una masa lisa y manejable, dejándola reposar unas horas.
Podemos hacerla la noche anterior y taparla, utilizándola a la mañana siguiente.
A la hora de hacerlas, si vemos que la masa está aceitosa, no debemos preocuparnos, es normal. Volveremos a amasarla un poco y ya está.
Entonces cogeremos una fuente de horno y la forraremos con papel de hornear.
Cogeremos trozos de masa y les daremos la forma como de un panecillo, encima de cada mona pondremos en el centro un huevo y lo sujetaremos bien con 2 tiritas de masa cruzadas y las colocaremos sobre la fuente de horno.
Las pintaremos por encima con huevo batido con un pincel, las espolvorearemos con azúcar y las introduciremos en el horno precalentado a 200ºC. hasta que veamos que la masa empieza a coger un color dorado, pero no mucho (unos 20 minutos).
Las retiraremos del horno y las dejaremos enfriar, y ya están listas para consumirlas.
Estas monas podemos conservarlas guardadas en un recipiente bien cerrado o en bolsas de plástico.