Partiendo de unas hermosas rodajas de bacalao fresco, las guisaremos aportando varios aromas y sabores, como los que aportan el eneldo, la menta, el apio y el perejil, además del tomate y la cebolla. Una delicia de receta que os agradará.
Ingredientes
6 rodajas de bacalao fresco.
300 ml. de aceite de oliva.
2 cebollas.
3 tomates grandes maduros.
3 dientes de ajo.
1 cucharadita de azúcar.
1 cucharadita de eneldo fresco picado.
1 cucharadita de menta fresca picada.
1 cucharadita de hojas de apio frescas picadas.
1 cucharada de perejil fresco picado.
1 limón (su zumo).
sal.
pimienta negra molida.
hierbas para adornar (eneldo, menta o perejil).
agua mineral.
Elaboración
Calentaremos el aceite de oliva en una cacerola amplia, añadiendo las cebollas cortadas en aros finos, rehogándolas hasta que empiecen a tomar color.
Añadiremos los tomates cortados en dados, los dientes de ajo fileteados, el azúcar, el eneldo picado, la menta picada, las hojas de apio picadas y el perejil picado, junto con 300 ml. de agua mineral.
Salpimentaremos y cuando arranque a hervir, bajaremos el fuego y sin tapar la cacerola lo dejaremos cocer durante 25 minutos.
Incorporaremos las rodajas de bacalao fresco, dejándolas cocer a fuego suave, durante 12 minutos.
Retiraremos la cacerola del fuego y verteremos el zumo de limón por encima.
Taparemos la cacerola y lo dejaremos reposar 20 minutos, antes de servir.
Colocaremos las rodajas de bacalao en una fuente y las regaremos con la salsa, adornándolas con unas hierbas.