Excelente plato el que a continuación detallaremos, tal como se elabora en esa población china. Primero adobamos los muslos y jamoncitos de pollo, para a continuación rebozarlos con la fécula de maíz. Vemos que en los ingredientes figura la passata, para elaborar la salsa, es un puré de tomate concentrado, que se elabora en la cocina italiana. Si no disponemos de él, emplearemos zumo de tomate.
Ingredientes
Para 4 personas
6 muslos de pollo.
6 jamoncitos de pollo.
1 cucharada de granos de pimienta de Sechuán.
1 cucharada de azúcar extrafino.
5 cm. de jengibre fresco, pelado y rallado.
4 cebolletas.
2 cucharadas de salsa de soja.
50 gr. de fécula de maíz.
aceite de cacahuete.
Para la salsa de mojar:
4 cucharadas de salsa de judías de soja negras.
2 cucharadas de salsa dulce de guindilla.
125 ml. de passata o zumo de tomate.
2 cucharadas de salsa de soja clara.
2 cebolletas.
Elaboración
Secaremos los muslos y los jamoncitos de pollo con papel de cocina, dándoles toquecitos, sin frotarlo.
Los pincharemos varias veces con un tenedor, para que en el adobado penetre bien.
Prepararemos el adobo, poniendo en un robot de cocina o en un mortero, los granos de pimienta Sechuán (que hemos tostado en una sartén, durante 1 minuto), el azúcar, el jengibre, las cebolletas cortadas en rodajas muy finas, y la salsa de soja, triturándolo todo.
Pondremos esta preparación en una bolsa de plástico, incorporando el pollo y lo agitaremos bien para rebozarlo, presionándolo con las manos contra la piel del pollo.
Eliminaremos el aire de la bolsa y la cerraremos herméticamente, reservándola en la nevera, durante 1 hora.
Elaboraremos la salsa para mojar, poniendo en un bol la salsa de judías de soja negra, la salsa dulce de guindilla, la passata o zumo de tomate, la salsa de soja clara y las cebolletas ralladas finas, reservando los tallos verdes.
Los mezclaremos y repartiremos en 4 salseras individuales, reservándolas.
Pondremos la fécula de maíz en una fuente grande y plana.
Escurriremos los trozos de pollo y los rebozaremos, uno a uno, con la fécula de maíz.
En una cacerola de fondo pesado, verteremos aceite de cacahuete en abundancia, que nos cubra unos 8 cm. de altura, calentándolo a 190 °C. (para saber si está a esta temperatura, podemos añadir un trocito de pan, éste se dorará en 30 segundos).
Con unas pinzas, introduciremos los trozos de pollo, en varias tandas, friéndolos unos 7 minutos por cada lado.
Para comprobar si están listos, los pincharemos con una brocheta, la carne debe estar firme y opaca hasta el hueso. Los dejaremos escurrir sobre papel absorbente, manteniendo los trozos de pollo en el horno, para mantenerlos calientes, hasta el momento de servirlos.
Serviremos el pollo en boles grandes con palillos, acompañados con las salseras individuales, adornados con los tallos verdes de las cebolletas reservados, cortados en rodajas.