Una tarta, un poco laboriosa, pero con unos sabores deliciosos , como los que aportan las almendras y la mermelada. Ideal para una buena sobremesa, junto con nuestros amigos o familiares.
Ingredientes
Para la masa quebrada
225 gr. de harina
30 gr. de azúcar
1/2 cucharada de sal
110 gr. de mantequilla muy fría (de la nevera)
2 yemas de huevo
1/2 cucharadita de extracto de almendra
1 o 2 cucharadas de agua mineral fría
Para la crema de almendras
125 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
125 gr. de azúcar
1 pizca de sal
3 huevos medianos
1/2 cucharadita de extracto de almendras
125 gr. de almendra molida
30 gr. de harina tamizada
Otros ingredientes
mermelada (al gusto)
1 huevo batido (para pintar el interior de de la masa)
almendras fileteadas
azúcar glass
Elaboración
Forraremos un molde desmontable de 22 cm. con papel de hornear.
Precalentaremos el horno, arriba y abajo, a 200ºC.
Prepararemos la masa quebrada, introduciendo en la Thermomix, todos los ingredientes, con excepción del agua, y con el mismo orden del listado. Programaremos 30 segundos, velocidad 6.
Corregiremos la textura, añadiendo 1 o 2 cucharadas de agua mineral, pues nos debe quedar justo de humedad, para que pueda cohesionarse, añadiéndola una a una, mezclándola bien.
Sacaremos la masa del robot de cocina y formaremos una bola aplanada. La envolveremos con papel film y la reservaremos en la nevera durante 30 minutos.
Colocaremos la masa entre 2 hojas de papel encerado. Con la ayuda de un rodillo, la aplanaremos dejándola a un grosor de uno 2 a 3 mm. Debemos recordar que debemos estirar la masa en el mismo sentido, levantando y girando 1/4 de vuelta, la masa, tras cada estirado.
Cortaremos un círculo de la medida del molde, sumando los laterales y un poco más. Como el molde es de 22 cm. hemos cortado la masa a 29 cm de diámetro.
Retiraremos uno de los papeles encerados, poniendo la masa en el interior del molde. Retiraremos, con mucho cuidado, la otra hoja de papel encerado. Si vemos que hay dificultad, volveremos a meter el molde en la nevera 10 minutos más, así podremos retirarla más fácilmente.
Cubriremos la masa con papel de hornear y lo cubriremos con un peso. Nosotros hemos empleado garbanzos secos.
Introduciremos el molde en el horno precalentado durante 10 minutos.
Sacaremos el molde del horno, y retiraremos la hoja de papel y el peso (los garbanzos).
Pintaremos el interior de la masa con el huevo batido, para que, cuando pongamos la mermelada, no se nos humedezca.
Introduciremos de nuevo el molde en el horno, durante 10 minutos más. Lo retiraremos y dejaremos enfriar.
Mientras se nos enfría la tarta, preparemos la crema de almendra. Mezclaremos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y un pellizco de sal con las varillas de la batidora, a velocidad baja, hasta obtener una mezcla homogénea.
Añadiremos los huevos, de uno en uno, y el extracto de almendra, siguiendo batiendo.
Finalmente, agregaremos la almendra molida y la harina tamizada, volviendo a mezcla, hasta obtener una mezcla homogénea. Introduciremos esta masa en una manga pastelera y la reservaremos en la nevera.
Cubriremos la base de tarta con una mermelada (al gusto).
Sobre la anterior capa, y con la ayuda de la manga pastelera, la cubriremos con la crema de almendras, formando una rosca, alisándola con cuidado, para que no se mezclen ambos rellenos.
Espolvorearemos la superficie con las almendras fileteadas.
Introduciremos el molde en el horno, durante 30 minutos.
Retiraremos la tarta del horno, dejándola enfriar totalmente.
Al momento de servirla, la espolvorearemos con el azúcar glass.