Es cierto que cuando vienen invitados nos gusta quedar bien y con esta tarta seguro que acertaremos. La crema y la manzana forman una excelente combinación que se funden el nuestra boca, al mismo tiempo contrasta con el crujiente de la base de galletas.
Ingredientes
Para la base:
200 gr. de galletas María.
100 gr. demantequilla.
3 cucharadas de leche.
Para la crema:
4 manzanas.
2 huevos enteros.
3 yemas de huevo.
1 bote pequeño de leche condensada.
3 cucharadas de azúcar.
1 cucharadita de vainilla en polvo.
1/2 limón. (su zumo).
Para el glaseado:
2 cucharadas de mantequilla.
2 cucharadas de azúcar.
1 yema de huevo.
Elaboración
Para la base:
Mezclaremos las galletas molidas con la mantequilla derretida y la leche.
Aplastaremos bien con un tenedor y con esta pasta forraremos un molde de tarta desmontable de unos 25 cm., procurando que quede la superficie bien lisa.
Para la crema:
Pelaremos las manzanas, cortándolas en gajos y poniéndolas en un cazo con el azúcar, un poquito de agua y el zumo de medio limón, cociéndolas, hasta que estén tiernas, durante 10 minutos.
Separaremos las yemas de las claras de los 2 huevos, mezclando todas las yemas con la leche condensada y la vainilla en polvo.
Montaremos las claras a punto de nieve y las mezclaremos con las yemas con movimientos envolventes de arriba a abajo para que no nos bajen.
Colocaremos los gajos de manzana encima de la base de galletas.
Verteremos la preparación anterior de la leche y los huevos.
La introduciremos el horno precalentado a 180ºC. durante 40 minutos aproximadamente.
Para el gaseado:
Mezclaremos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar y la yema de huevo, cociéndolo al baño María, sin dejar de remover, hasta obtener una crema homogénea.
La extenderemos sobre la superficie de la tarta y la gratinaremos, hasta que esté dorada, unos 8 o 10 minutos.